Hace unos cuantos días que me autopropuse un plan para conseguir un objetivo pensando ya de antemano que no conseguiría, entonces una amiga me habló de una ley, la "ley de la atracción".
Casi sin darme cuenta fui consciente de que conocía esa ley de la mano de (como no...!) Paulo Coelho.
En "El Alquimista", Coelho escribió "Cuando alguien desea realmente algo el Universo entero conspira en su favor".
La ley de la atracción, con bases hinduistas (aunque yo creo que al final todas las religiones podrían acatar esta ley) consiste en la idea de pensar que todos nuestros pensamientos y sentimientos, tantos conscientes como subconscientes, llegan a afectar a nuestra vida de manera que cada uno, finalmente atrae lo que desee.
Si piensas positivo, atraerás lo positivo.
Si piensas negativo, atraerás negatividad. Y la verdad, aplicado a la práctica me parece una más que buena forma de vivir.
Relacionado con el tema, me quedo con este pedacito del Guerrero de la luz:
"Cuando se quiere algo, el Universo entero conspira para que lo logres. El guerrero lo sabe.
Por esta razón cuida mucho de sus pensamientos. Escondidos bajo una serie de buenas intenciones existen sentimientos que nadie osa confesarse a sí mismo: venganza, autodestrucción, culpa o miedo de la victoria, la alegría macabra ante la tragedia de otros.
El Universo no juzga, conspira a favor de lo que deseamos. Por eso el guerrero tiene el valor de mirar hasta las sombras de su alma y ver si no está pidiendo nada nocivo para sí mismo.
Y tiene siempre mucho cuidado de lo que piensa".
Ley de la atracción
Publicado por
Susana
domingo, 26 de abril de 2009

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